SS-31, el péptido que va a la mitocondria: qué es y qué dieron sus ensayos
· Novatheris
El SS-31 aparece mucho en conversaciones sobre energía y envejecimiento. Casi siempre se cuenta a medias: se habla de lo que hizo en ratones y se salta lo que pasó en los ensayos con personas. Este artículo junta las dos partes, con su fuente, y marca dónde termina lo que se sabe.
Tiene algo que lo separa de casi todos los péptidos de investigación: sí se probó en ensayos grandes, aleatorizados y con placebo. Eso permite ver con claridad qué se midió, y también qué no salió.
Qué es el SS-31
El SS-31 es un péptido de solo cuatro piezas, lo que se llama un tetrapéptido. En la literatura también aparece como elamipretida, MTP-131 o Bendavia (Tung y colaboradores, 2025).
La mayoría de los péptidos funcionan como una llave que entra en una cerradura en la superficie de la célula. El SS-31 no. Se mete en la célula y se concentra en la membrana interna de la mitocondria, la parte de la célula que produce energía (Tung y colaboradores, 2025).
La cardiolipina, su blanco
En esa membrana interna el SS-31 se une a la cardiolipina. Es una grasa que ayuda a sostener los pliegues de la membrana y la maquinaria que fabrica ATP, la molécula que la célula usa como moneda de energía (Tung y colaboradores, 2025).
La idea que se investiga es sencilla de decir: si la cardiolipina está dañada, la mitocondria trabaja peor. Un péptido que se pega a ella podría ayudar a que esa maquinaria se mantenga en su lugar. Esa es la hipótesis. Lo que sigue es lo que se midió.
Lo que se vio en ratón
Los dos trabajos más citados son en ratones viejos.
- En ratones de 27 meses, que para un ratón es edad avanzada, una sola dosis de SS-31 mejoró rápido la energía de la mitocondria del músculo y su rendimiento (Siegel y colaboradores, 2013).
- En ratonas viejas tratadas durante 8 semanas, el SS-31 bajó el estrés oxidativo ligado a la edad y mejoró la tolerancia al ejercicio (Campbell y colaboradores, 2019).
Son resultados en animales, con una vía de aplicación que no es la que se usa en personas. Un ratón viejo no es una persona vieja, y lo que pasa en una jaula no se traslada solo.
Lo más parecido a gente sana
El estudio que más se acerca a personas sin una enfermedad es este. Fueron 39 adultos mayores, de 60 a 85 años, escogidos porque sus mitocondrias rendían poco, no porque estuvieran enfermos (Roshanravan y colaboradores, 2021).
Recibieron una sola aplicación por la vena. Esto fue lo que se midió:
- La producción de ATP en el músculo mejoró.
- A los 7 días ese efecto ya no estaba.
- La resistencia del músculo a la fatiga no mejoró, aunque el ATP sí había subido.
Es un estudio de una sola dosis. No dice nada sobre aplicaciones repetidas, ni sobre gente joven, ni sobre rendimiento deportivo.
Los ensayos grandes: casi ninguno cumplió
Aquí está la parte que más se omite. El SS-31 también se probó en otras enfermedades, como la insuficiencia cardíaca en el ensayo PROGRESS-HF (Tung y colaboradores, 2025). Aquí van tres ensayos controlados con resultados publicados, y en los tres el objetivo principal no se cumplió.
Miopatía mitocondrial. Es una enfermedad genética en la que la mitocondria del músculo falla. El ensayo MMPOWER-3, con 218 pacientes y 24 semanas, midió la distancia caminada en 6 minutos y la fatiga. Ninguna de las dos mejoró frente a placebo: la diferencia en la caminata fue de -3.2 metros (Karaa y colaboradores, 2023).
Degeneración macular seca. Es una enfermedad del ojo que va dañando la retina. El ensayo ReCLAIM-2, con 176 pacientes y 48 semanas, no cumplió sus dos objetivos principales: la agudeza visual y el crecimiento de la zona dañada. Lo que sí se movió fue una medida secundaria, la preservación de una capa de la retina llamada zona elipsoide (Ehlers y colaboradores, 2024). Un resultado secundario sirve para plantear otra pregunta, no para dar la primera por respondida.
Síndrome de Barth. Es una enfermedad genética rara en la que la cardiolipina se fabrica mal. Por eso era el caso más lógico para este péptido. La parte del ensayo TAZPOWER con placebo, de 12 pacientes y diseño cruzado, no cumplió sus objetivos principales (Reid Thompson y colaboradores, 2021).
Las mejoras que se reportan en Barth vienen de otra parte del mismo trabajo: una extensión abierta, donde todos recibían el péptido y todos lo sabían. Ahí la caminata de 6 minutos subió 95.9 metros a las 36 semanas (Reid Thompson y colaboradores, 2021). Después vino una comparación con pacientes de Barth no tratados, tomados de registros históricos (Hornby y colaboradores, 2022). Ninguna de las dos tiene placebo, y sin placebo es difícil separar el efecto del péptido del efecto de saber que se está tratando.
Por qué importa leerlo así
Con muchos péptidos el problema es que no hay ensayos. Con el SS-31 hay ensayos, y lo que dicen es más modesto que lo que se repite.
Eso no lo vuelve inútil para investigar. Lo vuelve un compuesto con preguntas claras: por qué un efecto que se ve en ratón y en el ATP medido no se tradujo en mejores resultados en los ensayos con placebo. Para leer un estudio sin perderse, sirve el artículo sobre el MOTS-c y el SS-31, que los pone lado a lado.
Lo que falta por saber
Para el cuaderno:
- El estudio en adultos mayores dice que el efecto se fue a los 7 días, como se espera por la vida media del SS-31 en sangre humana, pero su resumen no da esa cifra (Roshanravan y colaboradores, 2021).
- No encontramos estudios en personas jóvenes y sanas.
- Los ensayos con aplicación repetida que revisamos fueron en personas con una enfermedad: miopatía mitocondrial, síndrome de Barth, degeneración macular seca e insuficiencia cardíaca (Tung y colaboradores, 2025).
- En los tres ensayos controlados de este artículo, el objetivo principal no se cumplió.
- El estudio en adultos mayores sin enfermedad fue de una sola aplicación, y el efecto desapareció en una semana (Roshanravan y colaboradores, 2021).
Cómo se guarda
El SS-31 viene liofilizado, que quiere decir seco: un polvo al que le quitaron el agua con frío y vacío. Se guarda a -20 °C, cerrado y lejos de luz fuerte. El frasco se deja llegar a temperatura ambiente antes de abrirlo, para que no entre humedad. Ya reconstituido, va de 2 a 8 °C y por poco tiempo.
SS-31 en Costa Rica: dónde encontrarlo
En la ficha del SS-31 tienes sus datos químicos, la nota de almacenamiento y la información de pureza, con el estándar de +99.5 % que pedimos a laboratorios externos como Janoshik y Freedom Diagnostics. El SS-31 también viene en el kit de Energía, junto con el MOTS-c y el NAD+; del NAD+ hay un artículo aparte, qué es y qué midieron los estudios. La entrega es en 2 horas en el GAM y en 24 horas en el resto de Costa Rica. Solo para investigación.